sábado, 7 de junio de 2014

Versos

Andre Petterson

Dos deberes tendría cada verso: comunicar un hecho preciso y tocarnos físicamente, como la cercanía del mar.


                                                                                                    Jorge Luis Borges 

Prólogo a La rosa profunda

lunes, 26 de mayo de 2014

Viernes, 26 de abril



Darius Klimczak

Estoy haciendo mi nido en una frase de Hölderlin escrita hacia el final de su vida, en los que se llaman los años de locura: "Nadie, sin alas, tiene el poder de captar lo que está cerca".
¿Tú a qué te dedicas? A nada, aprendo. ¿Qué aprendes? Nada, aprendo.
                

                                                                                        Chistian Bobin

Autorretrato con radiador, Árdora 2006
  

jueves, 15 de mayo de 2014

Muerte

Kyle Thomson


No llore nadie por mi muerte:
El río me lleva
como el pez lleva sus escamas.
                                                                                                    Chantal Maillard


miércoles, 7 de mayo de 2014

Poema II

Oleg Oprisco


            No importa si cuando llama el amor
          yo estoy muerta.
          Vendré.
          Siempre vendré
           si alguna vez
           llama el amor.

                                                              

                                                                        Alejandra Pizarnik


jueves, 1 de mayo de 2014

Adios a abril


Gloria
   Mirar como escribir. Mirar para detener el tiempo. Mirar como cabalgar el arcoiris de la otra tarde en Madrid. Mirar como llenarse la boca de sol. Como tragarse la lluvia, como andar sin miedo a lo que más miedo da. Mirar para entender el futuro, el pasado es solo un sueño.

Abril, tantas cosas. Ya casi no me duele decir adios.

sábado, 5 de abril de 2014

Edades

Erik Johansson


 

Un espejo donde nace la pregunta
me mira y no responde.
Se calla, lo contiene todo.

El tiempo. Cara o cruz. No y sí.
Este cuerpo pide pétalos de orquídea.
Una Enciclopedia ilustrada de suspiros.

Si supiera que el Centro del Universo pasa
por sobre esta mesa,
lo soportaría todo:
una tarde sin camellos
una noche sin vinos ni acuarelas.
Morder tu hombro.
sentirme viejo.
                                                Oski Goldfryd







Gracias, Oski, por el poema y por todo

sábado, 29 de marzo de 2014

Los sinónimos

© Martin Parr/Magnum Photos


Pájaros con ombligo: niñas. Carta sin remite: golondrina.
Rocío: lágrima de luna. Azafrán: greña del sol. La
llama triste: lirio. El zaguán: pozo donde resuenan
los recuerdos. El mar que no se queda: lluvia. Nube que se
devana: niebla. Infancia: un aroma, un dolor, un cuchillo,
una huella, una ceniza. Todo. Nada.


                                                                                                                         Luis Feria

jueves, 27 de marzo de 2014

Parole corte

Gilberto García Tesouro

Palabras cortas en la boca
para que no falte el aliento
y así crezcan las rosas
bajo el agua de los días.

Tengo las manos llenas de polvo
de cosas de nada.


Parole corte in bocca
perché non manchi il fiato
e crescano le rose
sotto lácqua dei giorni.

Ho le mani impolverate
di cose da poco.

                                                                                        Gaia Danese - Las extremidades frágiles


Gracias, Paloma

Canción sobre el fin del mundo



El día del fin del mundo
La abeja gira encima de la flor de capuchina
El pescador repara una red brillante.
En el mar los delfines saltan alegres,
Los gorriones jóvenes se agarran del canalón
Y la serpiente tiene piel dorada, como la debe tener.

El día del fin del mundo
Las mujeres cruzan el campo bajo las sombrillas,
Un borracho se duerme a la orilla del césped,
En la calle pregonan los verduleros
Y una lancha con vela amarilla llega a la isla,
El son del violín en el aire persiste
Y abre la noche estrellada.

Y quienes esperaban relámpagos y truenos
Están decepcionados.
Y quienes esperaban señales y trompetas de arcángeles
No creen que esté sucediendo ya.
Mientras el sol y la luna están arriba,
Mientras el abejorro visita a la rosa,
Mientras nacen los niños rosados,
Nadie cree que esté sucediendo ya.

Sólo un viejito cano, que hubiera sido profeta,
Pero no es profeta porque tiene otro quehacer,
Dice amarrando los tallos de tomates:
No habrá otro fin del mundo,
No habrá otro fin del mundo.
                                     
                                                                                                           Czeslaw Milosz



 Puesto por Zhivka Baltadzhieva en facebook. Gracias


miércoles, 19 de marzo de 2014

Horas tempranas

Bruno Catalano



Horas tempranas de la mañana: todavía no
        escribes
(no intentas escribir), tan sólo lees indolente.
Todo está inmóvil, tranquilo, pleno, como si
fuera un regalo que nos ofrece la musa de la 
lentitud,

como antaño, en la infancia, de vacaciones, cuando
se estudiaba largo tiempo el mapa de colores antes
de la excursión, un mapa que prometía tanto,

o el momento antes de dormirse, cuando todavía no
           hay sueños,
pero ya se presiente su llegada desde diferentes
partes del mundo,
su marcha, peregrinación, cuando velan al lado del
            lecho del enfermo
(enfermo de la realidad) y la animación entre figuras 
             medievales
encorvadas en una quietud eterna sobre la catedral;
             horas tempranas de la mañana, silencio;
                                                    todavía no escribes,
todavía entiendes tanto.
                                                     Se aproxima la alegría.

                                                                     Adam Zagajewski



Gracias a Paloma por su poema de cada día


 

lunes, 3 de marzo de 2014

Memoria del viaje

Jonas Bendiksen

Miré al cielo. Dije
un sueño espera ser soñado.

Venía de otro sueño.
Compartido. Hermoso.
Me asfixiaba. Era tan limpio el aire
que un grito de dolor hubiese
resplandecido.
Miré al cielo. Cogí mis armas.
Las de ellos eran otras, pero
no había diferencia;
de una verdad a otra, ¿cuánto dista?
¿Cuánta ignorancia las separa
y cuánta las designa?
Es la verdad el nombre
que damos al impulso
con que la vida quiere ser soñada.

Cogí mis armas. Atrás quedó
el hogar. Abierto, el horizonte.

Fue hace mucho tiempo. Ahora...
ahora ya no son tiempos de espejismos.


                                                                                     Chantal Maillard - El desencanto del Quijote

martes, 25 de febrero de 2014

Landays

Dnis Oliver

                                                    Coge flores a puñados:
                                                    soy un jardín que sabe que te pertenece.

                                                                                                         
                                                                                                              El suicidio y el canto


Sayd Bahodín Majruh. Poesía popular de las mujeres pastún de Afganistán

Vértigo

Josh Adamski


                                                          Nadie que llevarse a la boca.

                                                                                              
                                                                                                    Graciela Baquero

Oficio de frontera

viernes, 14 de febrero de 2014

He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo

Leszek Paradowski

He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo.
Haces cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.

Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra, a flor, hueles a amor, y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en estos brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.

                                                                                                Jaime Sabines

lunes, 10 de febrero de 2014

Mateo Necker escapa al amanecer del Castillo de Brunswick



                                           Esta noche, mi amor, tuve un sueño difícil:
                                           que era viejo y te amaba y aún dormías conmigo.


                                                                                                                      Jesús Urceloy 



Diciembre. Noticias desde el yermo 

Y retornas




             Has cruzado despacio la ciudad.
             Por una vez, tú no vas a trabajar
             ni a comprar una medicina ni a entregar una carta:
             has salido a la calle para estar en la noche.

             Tienes suerte esta vez:
                                  toda la noche es tuya y te envuelve
             y tú te sientes como si fueras a reunirte con tu madre y piensas
             que quizá es bueno existir debajo de las estrellas.

             Avanzas en la oscuridad y vas sabiendo que también es bueno ir por las calles
                                                                                                       (y escuchar tus pasos
             y sentir la noche de los que ya duerme
             y comprenderlos como a un solo ser,
             como si descansasen del mismo cansancio
             todos en el mismo sueño.

            Pero avanzas más.

            Ahora ves
            la pobreza insomne, ves el frío
            blanco y carnal, y, finalmente, sientes
            que pesa mucho, demasiado,
            tu corazón.

           Y retornas.
  
                                                                                                                            Antonio Gamoneda



Gracias, Paloma, por tu poema diario

De muerte

Sergio Sberna

Sobre negros peñascos se precipita,
embriagada de muerte,
la ardiente enamorada del viento.

                                                                                                                      Georg Trakl

miércoles, 29 de enero de 2014

Sísifo

Leszek Paradowski



 
Recomeça…
Se puderes,
Sem angústia e sem pressa.
E os passos que deres,
Nesse caminho duro
Do futuro,
Dá-os em liberdade.
Enquanto não alcances
Não descanses.
De nenhum fruto queiras só metade.
E, nunca saciado,
Vai colhendo
Ilusões sucessivas no pomar
E vendo
Acordado,
O logro da aventura.
És homem, não te esqueças!
Só é tua a loucura
Onde, com lucidez, te reconheças.


                                                     Miguel Torga, Diário XIII

domingo, 19 de enero de 2014

Consejo de ancianos

        

                                           Cuídate Adán cuando salgas al mundo
                                           en busca de la costilla perdida

                                           Podrías encontrarla de pronto
                                           podría no caber en tu pecho

                                          Y podría atravesarte el corazón
                                          como un cuchillo de hueso


                                                                                                                       Óscar Hahn




Gracias, Mi manera de estar solo

miércoles, 15 de enero de 2014

Costumbres

Leszek Paradowski




                                 no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
                                 no es para quedarnos en el amor que amamos
                                 y no morimos para morir
                                 tenemos sed y
                                 paciencias de animal
                   
                                                                                          Juan Gelman


Murió esta madrugada.

domingo, 5 de enero de 2014

Solo

vincent bourilhon


Yo no estoy solo,
debajo de la piel 
vivo contigo.

                                                               Domingo Acosta Felipe



Pretextos

Virutas


Rodrigo facebook

Por lo visto Ramón Gaya decía que los cuadros eran solo las virutas de la pintura, que lo prodigioso de verdad es lo que pasa antes y mientras se hace cuadro. Lo que el observador no ve.
Al que mira el cuadro, luego, le llegan solo esas migajas que quedan en el mantel. Pero nada de la estupefacción y el asombro que el artista vive en absoluta soledad, incluso a su pesar.
Me lo contó el pintor Chumilla la otra tarde.



miércoles, 1 de enero de 2014

Navidades

Pol Úbeda


Busqué en google maps el cementerio donde está enterrado mi padre.  Me senté en la pared de piedra y miré el valle que él tiene frente a sí. Pensé que me encantaría tener esa querencia por algún lugar, sentirme de algún sitio tanto como él se sentía. Pensaba esto mientras estaba sentada en el muro, al sol de diciembre. La hierba crujía con el rumor del viento. Todo el campo era de cristal.
También visité otro lugar, en los montes de Cercedilla, un lugar templado por el sol que se cuela entre los pinos, junto a un manantial que ahora está helado. Mis pobres muertos, ya tranquilos.
No sé lo que significan las Navidades para un creyente. Para mí es otra ocasión para el agradecimiento.
Luego, John Coltrane y dejar que la vida se cumpla.




2014


Hacer
que estar al borde
sea
tirarse adentro.

                                                                                                          Guillevic - Arte poética



                              2014. ¿Quién dijo miedo?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Poema al padre

Benoit Paille

De pronto te imaginé
de niño en aquella casa, habitaciones oscuras
y cálida chimenea con el hombre enfrente
callado. Te movías a través del grávido aire
con tu corpórea belleza, un chico de siete años,
indefenso, avispado, hubo cosas que el hombre
hizo cerca de ti, era tu padre,
el molde con el que fuiste creado. Abajo en el
sótano, los barriles de dulces manzanas,
cogidas del árbol en su momento álgido, se pudrieron
y descompusieron y por delante de la puerta del
sótano el arroyo corría y corría, y algo
no te fue dado, o algo te fue
robado, algo con lo que naciste, y hoy
incluso a tus 30 y 40 años te llevas
la oleosa medicina a tus labios
cada noche, ponzoña para ayudarte
a caer inconsciente. Siempre pensé que
la clave fue lo que nos hiciste
de adulto pero luego recordé a aquel niño
siendo moldeado frente al fuego, los
diminutos huesos de su alma
retorcidos y fracturados, los pequeños
tendones sujetando el corazón
partidos en dos. Y lo que ellos te hicieron
tú no me lo hiciste. Cuando ahora te amo,
me gusta pensar que estoy dando mi amor
directamente a ese chico de la habitación tórrida
como si ese amor pudiese alcanzarlo a tiempo.

                                                                                                                                             Sharon Olds

Viajar

Gloria
Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta,
es querer abrazar.
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma
es dejarse besar.

Viajar es volverse mundano
es conocer otra gente
es volver a empezar.
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte,
es sentir soledad.

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.

                                                                                                                 Gabriel Garcia Márquez

Tribu



Los poetas, las putas, los mendigos, los que conocen el mester del alba y saben cosas inútiles que salvan, la línea del abismo, el gesto, las rayas de la mano. Caridad y sabiduría, una misma limosna, un mismo dedal lleno de arañas.

                                                                                                                                      Juan Carlos Mestre

Viejo, ¿está el joven ahí?

 
                       Viejo, ¿está el joven ahí?
                       Bajo la piel, sí, por aquí debajo.
                       Viejo, ¿en qué barrio?
                       En la sangre, cretino, en la sangre.
                       ¿Y qué sueña, viejo qué sueña?
                       Mujeres de fresa y nata. 
                       Si te habla, ¿qué dice?
                       Ama hasta la medianoche, hasta el alba, hasta que llegue el día.
                       Oigo su joven tarareo, ¿qué canta?
                       La vida merece la pena y la mujer es lo máximo.
                       Viejo, ¿qué está buscando y dónde?
                       El camino hacia mañana y el umbral de la semana que viene.
                       Entonces, viejo, ni estás muerto ni enterrado en el barro.
                       Eso es, al menos, mientras el joven disfrute de un día más aquí.
                       ¿Y no se agobia el joven encerrado en tu piel?
                       Da vueltas mientras duermo. No le gusta. 
                       Así que camináis como si fueseis uno. Pero tu rostro
                       muestra a ese joven que escondes en un lugar bien iluminado.
                       Prisionero y guardián, sombras gemelas que van a dormir juntas.
                       Cuando amanece, has olvidado que eres viejo.
                       Estás en plena forma. Y tu antiguo fantasma
                       es carne marchitada, y la que vistes
                       es un traje de estreno que pretendes quedarte.
                       Entonces te despiertas, y te vuelves.

                                                                                                                   Ray Bradbury

Espantapájaros

Gloria


 No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible
- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?
¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

                                                                                                                                   Oliverio Girondo

lunes, 21 de octubre de 2013

Sobre salvajes

 
Los pemones de la Gran Sabana llaman al rocí­o
Chiriké-yeetakuú, que significa Saliva de las estrellas;
a las lágrimas Enú- parupué, que quiere decir Guarapo
de los Ojos, y al corazón Yewán-enapué: Semilla del
Vientre. Los waraos del delta del Orinoco
dicen Mejokoji (El Sol del Pecho) para nombrar al alma.
Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón
Y para decir olvidar dicen
Emonikitane, que quiere decir Perdonar.
Los muy tontos no saben lo que dicen
Para decir tierra dicen madre
Para decir madre dicen ternura
Para decir ternura dicen entrega

Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón
las buenas gentes que somos
los llamamos salvajes.

                                                                                                                        Gustavo Pereira