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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Vagabundeos


palabrasdenada. blog

  Me vine al Retiro, estaba tan cansada de trabajar, se me hizo de pronto tan pequeño mi nido. Y aquí llueve y los árboles, todo rojo y amarillo, me van marcando el camino.
No hay gente, solo olor de otoño y esa melancolía que gotea. Pienso en esta libertad y me siento feliz. Aunque la vida sea este continuo tratar de mantenerse en pie a pesar de la incertidumbre. Creo que fue Gide quien dijo que no es la libertad lo que nos acerca a la felicidad, sino la capacidad para aceptar un deber. ¿Vivir?
En el Retiro hay varias rutas de árboles, la de los cipreses de los pantanos, la de los cedros, los tilos, magnolios, moreras. El campito de los almendros. Paseo entre ellos y me acuerdo de un día, hace ya algunos años, que caminaba por aquí. Llovía como hoy y yo iba tan triste porque él no me quería... 

                                                                                                                                                          Gloria  

viernes, 9 de noviembre de 2012

...en el mes de los muertos, mis muertos

Julio A.R.
Dónde estarán hoy mis muertos, me refiero a los que aún están vivos. A veces los veo por la calle de esta ciudad tan sombría, diluidos, caminando entre el tráfico y la gente. O en el ascensor, y me sonríen como si me reconocieran. No tengo flores para llevarles, pero su recuerdo me llena el alma de agradecimiento.
Los otros, mis otros muertos, respiran el otoño desde la tierra, ya tranquilos, sin miedo a la nieve, ni a que cubran sus dedos las hojas de los arces, que estos días lo llenan todo de colores. 
Soy lo que soy porque unos y otros me quisieron


                                                                                                                              Gloria 

lunes, 29 de octubre de 2012

Qué vida esta...


A  Eva le dio una depresión muy mala y con los pies como los tenía de recorrer los alrededores del paraíso ayudando a su hijo con el ganado. Y, para colmo, Caín empezó con lo de las voces.

                                                                                     Gloria - Termodinámica

lunes, 15 de octubre de 2012

Padre...


            -Que dice mi madre que voy a tener que matar a mi hermano con una quijada de burro.
            Adán come pan y suda.  
            -¿Que tu causa, origen y raíz te exhorta a apiolar a tu colácteo con el arco alveolar de un necio?
            -Joder, padre...
          
                                                                                                                           Gloria - Termodinámica

Música estival


Una mosca. Eso era. Toda una mosca. Ágil, esplendorosa, con la cabeza llena de ojos y unas alas irisidas, como gotas de gasolina en el agua.
De sus padres nada sabía. Pero para qué los necesitaba. Las infancias prolongadas, la protección maternal, el calor del hogar eran necesidades de las especies inferiores. Ella pensaba que la superioridad de su especie se basaba en la libertad. Y que la libertad era vivir sin miedo, en un mundo lleno de cadáveres, extensiones sin límite y los inmensos toboganes de las corrientes de aire; vivir sin tener que cumplir expectativas ajenas. La libertad es saber que tu muerte no va a causar ni una sola lágrima. Sí, eso pensaba la mosca.

                                                                                                                                           Gloria - Termodinámica

viernes, 5 de octubre de 2012

Inocencia


Después de lo que le ha dicho la culebra, Eva aprovecha cualquier momento para soñar con el futuro. Se toca el pelo e imagina lo que será la crema suavizante. Qué pena, se dice, no haber nacido después,  por lo menos en la edad del hierro, para tener sartenes y cocinas económicas, para formar parte de una humanidad refinada que no esté todo el día de acá para allá con las ovejas, para vivir en casas soleadas y con calefacción. Eva se dice esas cosas mientras se rasca los sabañones. Y los sueños alimentan su fuerza. Se rasca los sabañones y no se le va de la cabeza ese tiempo en el que ser mujer será ya otra cosa.

                                                                                                                          Gloria - Termodinámica

sábado, 15 de septiembre de 2012

Primer amor



No quiero que Él nos oiga, no vaya a deprimirse, pero, sabes, no era la felicidad aquello que perdimos.
La felicidad es verte manchada, lunar, furtiva, culebra, diana del pecado. Y que, ocultos a su ojo equilátero, me dejes beber, como ahora, de este nectario que escondes bajo tu hojita de parra.

                                                                                             Gloria -  Microscopios eróticos


Microscopios eróticos - Universidad de Salamanca, 2006

jueves, 6 de septiembre de 2012

Pole pole


Entrar en septiembre despacito, para que no se rompa nada de lo que cogió su forma laxa  en mi usencia. La casa está en el mismo sitio, pero es otra cuando no se habita. Me recibe empolvada, el círculo de la última cerveza sobre el cristal de la mesa, dos frases que no entiendo sobre un papel amarillo. La silla en el gesto de una fuga. Cuatro hojas caídas a los pies de Mochín, mi árbol raro y deforme. Me mira este mundo que se detuvo ahí hace unas semanas, como se detuvo la vida del libro que dejé a medias. Lo abro por la marca de la página doblada, ¿quién era Billy Tabeshaw?  ¿Y Dick Boulton?
La casa está oscura, llena de pasado. Lo que fue me mira, ¿me reconoce?
Despacito, entrar en septiembre sin molestar a las sombras. Quién sabe, quizá así nos dejen este otoño ser lo que soñamos. 

                                                                                              Gloria 

miércoles, 15 de agosto de 2012

Hasta septiembre

Laetoli footprint fiberglass cast -Olduvai/Oldupai
Dicen que todo empezó en África. Quiero ver la grieta que hizo hombre al hombre. Tocar la tierra donde se sintió bípedo y la loma desde donde divisó otro horizonte que hizo que su mundo se le quedara pequeño. Quiero ver el sitio donde empezó a soñar.
La mochila preparada, empiezo el viaje el domingo. Voy sola y estoy contenta. Me llevo los ojos y las manos y un trozo de corazón. Y dejo aquí todo eso otro que me pesa tanto. Hasta la vuelta.

                                                                                                           Gloria

Y Adán...


Lo peor  de  tener la costilla rota era reírse. Sobre todo cuando se era un desgraciado al que la vida daba con muy poca frecuencia motivos para hacerlo.

                                                                                                                        Gloria  - Termodinámica

domingo, 12 de agosto de 2012

El desencuentro original



Adán iba tras ella con cierta sensación de inquietud o carcoma, con sabor a tropelía o avispero. Eva canturreaba tranquila por las colinas o piel del mundo. De pronto se detuvo, puso sus rodillas sobre el musgo o humedad y le pidió que se acercara. Él obedeció sin entusiasmo.
-Adán, a esto podríamos llamarlo hierba porque es verde y alargado.
-O lagartija -replicó él.
-Y a esto mosca. Es algo tan negro y cargante...
-¿Mosca? Eva, ¡ya había puesto yo nombre a todas las cosas del mundo!
-Definitivamente, mosca. ¿No ves qué ojos?
Y así toda la tarde. El sol ya empezaba a escamotearse detrás de los montes o confín. Entonces se lo confesó:
-Eva, estoy cansado o huérfano.
-Pues, hijo, yo soy completamente feliz.
Adán la observó algo perplejo. ¿Feliz? ¿Cómo que feliz? ¿No era Eva carne de su carne? ¿Acaso no había cedido hasta una de sus costillas o parte de su mismidad para conseguir una ayuda que se le asemejara?
Apartó la vista de aquel rostro embelesado y se quedó pensando si aquello que bullía en su corazón sería arrobamiento o encono.

                                                                                                                                Gloria - Termodinámica



 
Publicado en Por favor sea breve, Páginas de espuma, 2001. Edición de Clara Obligado

domingo, 5 de agosto de 2012

Émbolos


                  -¿Y el émbolo, Adán? ¿Dónde diablos has metido el émbolo de Eva?

                                                                                                                        Gloria - Termodinámica

sábado, 4 de agosto de 2012

Ella, instrucciones de uso


Cuando se despertó del profundo sopor la vió tumbada en el suelo. Y exclamó: 
   -Esto sí que es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne.
    Intentó ponerla en marcha pero no parecía sencillo.
    La serpiente no dejaba de dar la vara repitiendo que, si quería hacer él solo algo mínimamente inteligente, no le quedaba más remedio que hacer una excursión por la zona de los manzanos. Pero Adán no quería ni oír hablar de eso.
    -Pues entonces, hazme caso. Si solo hay que seguir las instrucciones. La Eva Lifecare Pump Model 4 se caracteriza por su sencillo manejo. No hace falta ser dios para ponerla en marcha -azuzó malvada.
    -¿Y si me ve y me la quita? ¿No ves que entre los otros animales no hay ayuda semejante a mí?
    -¡No seas cobarde! Más bien te agradecerá que Le ayudes a organizar las cosas. ¿No ves que este caos se Le escapa de las manos?
    -Está bien ¡Dale! Léeme las instrucciones.
    -Cerrar la pinza distal. Llenar la cámara de goteo hasta la marca. Empujar el émbolo. Invertir el cassette. Abrir la pinza distal. Cuando el líquido llega a la cámara de comprensión,  mover rápidamente hacia dentro y hacia afuera para purgar el aire residual de la misma.  Ahora vuelve a empujar el émbolo. Purga el aire del resto del equipo. Cierra la pinza distal, arranca el émbolo y tíralo lejos porque dejarlo por ahí puede traernos problemas.
     -Nada, que esto no funciona. 

                                                                                                                                   Gloria  -  Termodinámica

viernes, 6 de julio de 2012

África


Dice Kapuscinski que cerca del Nilo Azul hay un árbol, un mango de hojas verdes, bajo el que todo ocurre. Si hay un maestro en la aldea, el espacio bajo el árbol es la escuela. Por el día todos, niños y adultos, se protegen allí del calor. Y por la tarde ocurre lo más importante: se reúnen los mayores para hablar. Allí se discute todo, se reparte justicia, se solucionan desencuentros, todo, hasta que la noche llega. No se puede debatir a oscuras porque hay que mirar al rostro del hablante.
Ese es el momento en el que se acercan todos al cobijo del árbol. Hacen fuego y, si hay agua y menta, preparan té y empieza el momento más agradable: se relatan los acontecimientos del día, cuentan historias donde se mezcla lo real y lo imaginario. Es entonces cuando la comunidad se plantea quién es y de dónde viene. Define su identidad hablando de su historia y comunicándose con sus antepasados.
Llueve poco, pero si el rayo cayera y destruyera el árbol, el único árbol, también morirían las personas que han vivido a su sombra.
Dice  Kapuscinski que, paralelamente a la sombra, el segundo valor más importante es el agua: "La sombra y el agua, dos cosas volátiles e inseguras, que aparecen para luego desaparecer no se sabe por dónde".
 Algo así como la vida, supongo. Me voy a África.
                                                                                                                         G

domingo, 24 de junio de 2012

Pesadilla


Ayer maté a un hombre. Con un puñal le partí el corazón. Era mi vecino.
Cuando me desperté de la siesta no podía creerme que hubiera sido capaz de soñar algo así.
Un rato más tarde, mientras me tomaba un café, llamaron a la puerta. Era su hijita. Yo bajé la mirada arrepentido. Pero ella me sonrió y me dio las gracias antes de echar a correr escaleras abajo.

                                                                                                                                                     Gloria

domingo, 17 de junio de 2012

Intuición femenina


    En la primavera de 1783 un globo cargado con una gallina, un cordero y un conejo emprendió el primer vuelo aéreo de la historia. Abajo la gente aplaudía mientras observaba las llamas que calentaban el gas que inflaba el globo que ascendía en el aire.
    Y allí arriba estuvo en rato, un rato largo como un segundo, o un sueño, o una culpa. 
    Pero el fuego se apagó y el globo se fue deshinchando. Una vez en el suelo, se hicieron las mediciones. Había recorrido una distancia de 300 metros.
    El público aplaudía y felicitaba a los Montgolfier. Los niños corrían para tocar el globo, que parecía una breva plena y abierta.
    Tanto el cordero como el conejo quedaron marcados con un temblor que sólo el cuchillo del carnicero logró calmar. Pero cuentan que la gallina, en un momento de rotunda lucidez, creyó vislumbrar el drama sus alas.  

                                                                                                                         Gloria



domingo, 3 de junio de 2012

Poema 25805

Maureenwilliams
                                                   Me visto de domingo
                                                   para hacerte la cama por última vez.
                                                   Y para apantanar la pena
                                                   levanto diques de rimel en mis ojos.
                                                   Hoy la vida es un desván cerrado a junio
                                                   y solo sucede tu fuga,
                                                   pero me unto el pelo de gomina
                                                   y me entraño en ese collar que es una lágrima inmensa.
                                                   Llevo sandalias de tacón,
                                                   pie veneno sobre pergamino.
                                                   Oigo abetos enzarzados en un requiem de moreras
                                                   y el rencor de tormentas retenidas.
                                                   En mi mano, tu azada de germinar rosales.
                                                   Y en un lugar de sol manirroto
                                                   abro la tierra para ti.

                                                   No tengas miedo,
                                                   el abismo es esto que me dejas.

                                                                                                                                                             Gloria 


Te lo debía, AD

domingo, 27 de mayo de 2012

Nubes, no ves...


Nubes que parecen cosas en un cielo que ha estado cansado todo el día. Nubes archipiélago, nubes solitarias que se deshacen y se mutilan y se alejan. Qué día más poco día.
    Mayo era el mes en el que se me moría mi gente. Trato de pasar por él de puntillas o de llenarlo de palabras. Aunque por qué resistirse a la memoria, si es lo que nos hace.
    Me asomo a la ventana y la tarde parece inofensiva: el olor a heno, las cerecitas ya rojas llamando a los mirlos, las flores temblonas de los tilos como bichos amándose.
    Recuerdo el calor de las ferias del libro en el Retiro, no llegar a tiempo a que me firmara Borges, las tormentas, la multa que pagamos por un beso, ser inocente y llevar solo unas monedas en el bolsillo. 

                                                                                                                                                Gloria

lunes, 21 de mayo de 2012

Cosas de otoño en mayo


Rafal Olbinski

Desde mi ventana veo romperse el cielo. La lluvia golpea árboles y hormigas. Oigo al mirlo confundir su amanecer y, en un momento, temblor todo, mayo se llena de otoños.  
Es un día para no moverse de casa, para inventar ceremonias de interior, está diciendo Cortázar en la tele.  
                                                                                                                 Gloria

martes, 15 de mayo de 2012

Cosas de primavera


Hace mucho que no aporto poema alguno a este escaparate. Es que he estado por el mundo viendo cosas, sin internet, lejos de la rutina, en esas búsquedas de lo que no se deja encontrar. Acabo de llegar de vivir muchas cosas, puede que solo de soñarlas.
Me largué unos días porque necesitaba parar, pensar, tengo que tomar alguna decisión y fui a preguntar al gato, esa sonrisa sin gato que se esconde entre las hojas de un gingko. Pobre Alicia, todo dudas, tan perdida siempre.

-¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?
-Depende mucho del punto adonde quieras ir.
-Me da casi igual dónde -dijo Alicia.
-Entonces no importa qué camino sigas -dijo el Gato.

No es fácil saber el "dónde" y aquí el rumor de lo cotidiano y tantos sueños me aturden demasiado. Qué tendrán los paisajes que nos condicionan tanto. Qué tienen los sueños.
He visto campos de trigo, praderas de colza florida, arcoiris gigantescos, he sentido otro aliento muy cerca, muy cerca. Y me he visto pequeña (¡Dios, por qué no me llevaría los tacones!) pequeña en esos paisajes de naturaleza ordenada. Mirándolos, los ojos se escapan a esos bosques inesperados que rompen su simetría y prometen misterios en su desorden oscuro. Se parecen a la vida. Y a sus ojos. Allí hay un lugar que se llama Gloria. En esa oscuridad vive lo que de verdad somos.


                                                                                                                                 Gloria